¿POR QUÉ ALGUNAS PERSONAS ENFERMAN Y OTRAS NO?

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Esta es una pregunta que a menudo nos hacemos,.. Andreas Kalcker nos da su explicación en su libro «Salud Prohibida» y como el cds actua restaurando el equilibrio de nuestro cuerpo.

Todas las enfermedades deben tener algo en común. En mi opinión, la enfermedad es una falta de energía. Cuando al cuerpo le falta energía para su perfecto funcionamiento,entra en desequilibrio y enferma. Por lo tanto, es la falta de energía la que nos hace enfermar. De ahí nace la cuestión de… ¿cómo creamos la energía en nuestro cuerpo?

Principalmente nuestro cuerpo obtiene su energía de la combustión. Nosotros, para poder obtener energía quemamos azúcares, grasas y proteínas provenientes de nuestra alimentación. La nutrición es, por lo tanto, uno de los puntos más importantes a tener en cuenta cuando queremos estar sanos. Hipócrates, el fundador de la medicina ya lo dijo en su día: “Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea tu alimento”. Incluso hoy en día, todos los médicos tienen que realizar el juramento hipocrático. Sin embargo, no he visto prácticamente ninguna Universidad de medicina, ni cantina de hospital que proporcione alimentación sana. En su mayoría es comida rápida industrializada, llena de conservantes, hecha con grasas inadecuadas y carentes del sentido de la salud.

Nosotros conseguimos energía a través de la combustión, no sólo es importante el combustible, ya que hay otro factor tanto o más importante: el oxígeno. Toda combustión necesita oxígeno, ya que sin oxígeno no se quema nada. Este simple hecho no se tiene en cuenta suficientemente en la mayoría de las investigaciones bioquímicas.

Es la combustión, la que crea el calor y la energía necesarios para que nuestro

cuerpo funcione, y al mismo tiempo genere electricidad, que es la energía vital. La única diferencia entre un cuerpo vivo o muerto, es la ausencia de electricidad.

Somos seres energéticos eléctricos, con un cuerpo que obtiene su energía óptima a través de la combustión bioquímica. Para esta combustión es esencial el oxígeno, sin él no hay energía y sin energía no hay salud.

Nuestro cuerpo tiene muchas fuentes de energía, no sólo la alimentación, también la luz, que se transforma en electricidad a través de la melanina, los bio fotones y puede que también los neutrinos, como la bio-resonancia terrestre que absorbe el cuerpo cuando duerme. Estos son campos de la biofísica que están todavía por ser desarrollados y el día que se conozcan a ciencia cierta, serán capaces de añadir un gran conocimiento al funcionamiento del cuerpo humano.

La medicina convencional no lo contempla así, porque existe una teoría del

“estrés oxidativo” que quizá muchos lectores ya conozcan. Es la teoría que habla de los radicales libres, que supuestamente dañan al cuerpo. Sólo hay un problema…

Los radicales libres más abundantes en nuestro cuerpo, son los ROS, radicales libres del oxígeno, es decir, el oxígeno. Si esta teoría fuera del todo cierta, cualquier persona que realiza deporte debería estar más enferma que una persona tumbada en el sofá, dedicándose al ‘zapping’, más adelante se explicará al detalle la verdad sobre el estrés oxidativo y su ciencia.

¿Cuál es el problema principal de la ciencia? Nadie se plantea nada, nadie se atreve a cuestionar paradigmas antiguos, ya que es más fácil montar una nueva teoría sobre otra teoría errónea, cuando a veces es tan evidente la verdad, a la luz de la simple lógica. Nuestro sistema de salud se basa en el sistema de Isaac Newton. Sí…el de la manzana que se cayó del árbol… y la buena pregunta es… ¿ y cómo subió la manzana?

Estuve con el Doctor Schustereder en una misión en Africa, y puedo decir que es una persona absolutamente íntegra y dedicada a su trabajo. Alfí me contó su historía de por qué quiso ser médico. De niño, sufrió mucho por una enfermedad grave pudo ver en el hospital a otros niños sufriendo también. Con el tiempo decidió que quería ser médico y cambiar las cosas. Posteriormente se fue a Africa, llevando lospitales a zonas difíciles y de alto riesgo, como en la República Central Africana.

Hoy vive en Suiza. Su falta de salud cuando era niño, le llevó a ayudar a otros a recuperarla.Si hay un cambio en el sistema en un futuro, será porque existen personas calientes y capacitadas como él, médicos que verdaderamente sólo tienen la intención de curar, sin estar atados a compromisos económicos o industriales.

En sus manos está recuperar o mantener su propia salud. Queremos compartir nuestro conocimiento como una guía, una opción que puedes tomar. Eliges ¿lapastilla Roja o la Azul…?

Citaré una experiencia con él:

“Entendemos las enfermedades infecciosas diciendo: Aquí hay un microbio,aquí está el cuerpo, existen ciertos microbios que lo hacen enfermar y otros que no. Por lo tanto, siempre hay una causa externa para la enfermedad en la medicina convencional, pero cada vez hay más indicios de que el cuerpo no funciona así y esto es algo importante.

No podemos simplemente quedarnos con este modelo reduccionista, en el que se toma una parte del cuerpo y se la observa. Hay que verlo como un todo. Lo que en realidad hay que preguntarse es: ¿Por qué algunas personas se enferman y otras no?…

Aunque se pueda aislar un tipo de microbio, la pregunta seguirá siendo la misma: ¿Por qué algunas personas no se enferman cuando entran en contacto con este tipo de bacteria?En realidad cuando se trata de este tipo de investigaciones,no sólo se debe observar a nivel del cuerpo, hay que profundizar a nivel emocional,y lo que se produce a nivel mental y así sucesivamente, preguntándose el porqué… Honestamente, cuando pienso en este tipo de investigaciones, veo que el modelo convencional que tenemos, está basado en la visión mecanicista de Newton sobre el mundo, retrocediendo varios cientos de años, y en realidad… no es el adecuado. El dióxido de cloro ha ido mucho más allá… ha tenido un impacto mucho más profundo en el humano y esto tiene que ver con la electrostática* del cuerpo, y este tipo de investigación muy pocos la hacen de manera sistemática.

Lo que intento decir es que, en realidad, necesitamos un nuevo modelo, para describir este tipo de impacto de este tipo de compuesto químico. Puedo imaginar que el dióxido de cloro influye en la electrofisiología*, en los procesos electromecánicos del cuerpo. Es lo que realmente hace en el cuerpo humano, y creo que la electrostática y la electrofisiología, abren un campo muy interesante para entender muchas de las aplicaciones que vemos en medicina alternativa ”.

Como antes hemos dicho que enfermedad es falta de energía, en teoría es fácil obtener energía simplemente comiendo… y haciendo deporte, claro está. El problema es que una persona enferma habitualmente no dispone de energía para correr una maratón, y tampoco de suficiente oxígeno para que se realicen todos los procesos del sistema inmune en el cuerpo.

Por otro lado, los microbios o los virus son capaces de multiplicarse mucho más rápido de lo que nuestro sistema inmune puede engullirlos a través de un proceso llamado fagocitosis. En realidad existe una carrera contra reloj cuando tenemos una infección, ya sea vírica o microbiana.

El dióxido de cloro, no sólo aporta oxígeno, también el ion de cloro es un oxidante eficaz en la lucha contra las bacterias, virus, hongos y parásitos.

Esta combinación única es, además, extremadamente soluble en agua, ya que se disuelve mucho más que la propia sangre, que es más espesa. Esta solubilidad hace que pueda aportar oxígeno a lugares del cuerpo donde normalmente no llega, como por ejemplo los cartílagos, los líquidos amnióticos, o las mucosas. Incluso hemos visto en muchos casos de recuperaciones o “remisiones espontáneas”, que al parecer fue capaz de penetrar en las zonas más profundas del cuerpo eliminando los patógenos y permitiendo la recuperación total de la artritis reumatoide, como ha sido mi propio caso.

La falta de energía, como causante principal de toda enfermedad, también puede tener su origen en un trauma, ya sea físico o psíquico. En ambos casos significa un desgaste enorme de energía que el cuerpo tiene que compensar de alguna u otra manera. Hay que tener en cuenta que este trauma -ya sea mental o físico-consume mucha energía y esta misma energía se tiene que restar de otro lugar del cuerpo, dejando ese lugar más afectado o débil. Un ejemplo clásico es la persona dominada por la ira. Una persona furiosa fácilmente tiene afectado el hígado, ya que hay una relación directa entre las emociones y los distintos órganos del cuerpo.

La nueva medicina germánica al igual que la biodescodifícación, tratan de manera extensa este tema y son muy interesantes y eficaces cuando se trata de recuperar de enfermedades crónicas o diagnosticadas incurables. Ya que sólo cuando eliminamos el residuo de estos traumas psíquicos, el cuerpo se puede recuperar totalmente, dejando atrás tanto los bloqueos físicos como psíquicos. Este trauma, que nos ha robado tanta energía, deja un órgano afectado más débil y esta falta de energía es la responsable de que se puedan alojar patógenos que crean acidez en este lugar sin protección ni equilibrio. Al mismo tiempo, la falta de oxígeno favorece la fermentación, que a su vez crea más acidez, incrementando el crecimiento de patógenos.

Los patógenos a su vez, consumen más energía del cuerpo volcando toxinas metabólicas ácidas en el sistema, empeorando poco a poco toda la situación hasta que se desarrolla un cuadro de enfermedad crónica o grave.

La pregunta que hay que hacerse ahora es: ¿cómo podemos incrementar esta energía que nos falta?

En primer lugar, hay que buscar la verdadera causa, ya que la medicina sintomática no sirve para nada, excepto para crear dinero a las grandes multinacionales farmacéuticas.

Obviamente, estas empresas no tienen ningún interés en desarrollar una medicina curativa con tal de no perder clientela. No hay que olvidar que un paciente sano deja de ser un comprador de medicamentos. Es más, hemos podido observar la retirada de muchísimos medicamentos funcionales en los últimos 40 años, sustituidos

por otros medicamentos “más modernos”, que en vez de curar, sólo tapan los síntomas, manteniendo al paciente enfermo cuanto más tiempo, mejor.

Las peores son las llamadas pastillas “de por vida”, que no son más que un engaño a gran escala, donde además todos los involucrados en el negocio ganan. Como el paciente habitualmente confía en la medicina convencional, es la víctima de este fraude legal. Para incrementar la energía, debemos evitar todo tipo de toxinas, ya sean las clásicas conocidas como: fumar, el alcohol o las drogas, (da lo mismo que sean legales como ilegales, en ambos casos se trata de toxinas) y la comida industrial inadecuada, fabricada con sustancias nocivas.

Al mismo tiempo podemos incrementar la energía del enfermo con el aporte de cariño y amor ¿Qué es amor?:

La definición de amor en términos biofísicos, para mi, es “resonancia”. Se crea cuando hay resonancia entre personas, animales, plantas. Esta misma resonancia permite el incremento de energía creando un vórtice energético entre ambos, que produce armonía y bienestar… También llamada felicidad.:)

Cuando experimentamos amor, experimentamos cómo fluye la energía entre ambas partes de manera infinita. Para que fluya la energía se necesita un medio conductivo. Las sales y minerales de nuestro cuerpo son los responsables de la conductividad eléctrica y el flujo de los iones. Si incrementamos la conductividad en nuestro cuerpo, permitimos un mayor flujo energético.

De manera simplificada se puede decir, que las sales y minerales son los cables invisibles de nuestro cuerpo eléctrico. Cuanto mayores sean los cables, mejor fluirá la energía. El agua de mar es uno de estos componentes, capaz de incrementar la conductividad. Más adelante hablo de esto más extensamente. La principal y mejor manera de conseguir más energía en un cuerpo enfermo, es aumentando la combustión, y como antes ya lo hemos dicho, esta combustión necesita oxígeno, esencial durante todos los días de nuestra vida. Para incrementar la energía, se necesita incrementar la eficacia de la combustión y por lo tanto del oxígeno ya que sin él, no hay combustión posible.

Podemos observar en la llama del fuego que aunque utilicemos la misma cantidad de gas en ambos casos, sólo si hay suficiente oxígeno presente, la llama del quemador es azulada y mucho más caliente, que la llama amarilla sin oxígeno.

Podemos resumir que nuestro cuerpo con tal de generar energía utiliza la oxidación para tener una combustión óptima. Al mismo tiempo, la oxidación ayuda a mantener el equilibrio alcalino-ácido necesario para su buen funcionamiento. Los glóbulos rojos o hematíes de la sangre, transportan este oxígeno imprescindible.

Existe otra substancia capaz de hacer lo mismo, es el dióxido de cloro, que básicamente no es otra cosa que sal y oxígeno visto de manera simplificada. Esta substancia, al igual que los glóbulos rojos, también es capaz de almacenar el oxígeno y al igual que la sangre, lo libera en la zona más ácida, a través de una reacción, cuando se desintegra la molécula de dióxido de cloro -durante el proceso de oxidación en sal por un lado, y en oxígeno por otro lado. Esta desintegración, libera muchísima energía electroquímica, que a su vez elimina los patógenos ácidos de nuestro cuerpo, convirtiéndolos en “cenizas” alcalinas.