ACEITES ESENCIALES

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Los aceites esenciales son sustancias orgánicas completas que se extraen de las plantas aromáticas mediante el proceso de la destilación al vapor de agua.

La recolección de la planta aromática en la estación y hora del día precisa y el riguroso control durante el proceso de la destilación al vapor de agua, permiten obtener un aceite esencial 100% natural, que contenga todas las moléculas aromáticas presentes en los órganos productores de la planta, es decir que la destilación se ha completado en su totalidad.

La parte de la fitoterapia que utiliza los aceites esenciales es la aromaterapia, técnica ancestral usada hoy día en todo el mundo en diferentes especialidades a nivel médico, psicológico, terapéutico, en el masaje, el deporte, la estética, etc.

Los aceites esenciales son sustancias que pueden actuar a diferentes niveles. Los dos principales son:

  • Fisiológico: efecto directo sobre el organismo gracias a la rápida absorción a través de la piel, en general siempre previamente diluidos en un portador.
  • Psicológico: efecto obtenido a través del olfato y la inhalación, que proporciona efectos psicoemocionales.

La eficacia y la rapidez de las terapias con aromaterapia dependen de la pureza y la calidad de los aceites esenciales utilizados. Un aceite esencial aplicado adecuadamente puede aliviar dolores, reducir hematomas e inflamaciones, impedir la proliferación de bacterias, ayudar a la reconstitución de tejidos, regenerar la piel, ayudar a la concentración o mejorar el estado de ánimo. Podemos disfrutar de la aromaterapia a través del masaje aromaterapéutico corporal y/o facial, el baño aromático y también mediante la vaporización, difusión e inhalación de los aceites esenciales a través de un difusor o un humidificador adecuado. Además, se pueden preparar compresas, emplastos, mascarillas y pueden mezclarse con lodos y arcillas.

Diferentes estudios han determinado el alcance que poseen los aceites esenciales y esencias como sustancias que cumplen acciones antimicrobianas, antiinfecciosas, inmunoestimulantes y antioxidantes, capaces de actuar en las infecciones, el sistema inmunológico y la inflamación de los tejidos. También se les atribuye propiedades que actúan sobre el sistema nervioso central, a través de la inhalación. Los aceites esenciales verdaderos constituyen un medio único y natural para equilibrar el cuerpo, la mente y las emociones. Según la acción que queremos conseguir, será más adecuado usarlos en masaje, inhalaciones o en baños aromáticos.

Autora: Maribel Saíz Cayuela, Licenciada en Ciencias biológicas, PGD. Dietética y nutrición.

Aceites esenciales que se pueden utilizar como antivirales, antisépticos y antiinflamatorios

Ravintsara: antiviral por excelencia. Efectivo contra la gripe, el resfriado y coronavirus. Ayuda a limpiar el tracto respiratorio y también se puede usar en infecciones bacterianas. Generalmente fortalece el sistema inmunitario.

Tomillo Tuyanol: antibacteriano, antibiótico, antiséptico, antiviral

Tomillo Carrasqueño: antiparasitario, antibacteriano, inmunoestimulante

Orégano: Antiséptico, antiviral, antiinflamatorio. Poderoso antibiótico natural rico en carvacrol, una sustancia capaz de combatir virus y bacterias.

Eucalipto: analgésico, refrescante, antiinfeccioso, antiviral. Acción anticatarral, expectorante, mucolítica, antiséptica, analgésica, febrífuga, antiparasitaria. Por lo tanto, es adecuado para procesos infecciosos de la cavidad oral y el tracto respiratorio en general, como la traqueitis, resfriados, faringitis, tos.

Menta: antiséptico, antipirético

Romero: balsámico, antiinflamatorio

Limón: purificador, antiviral, antiséptico, antiinflamatorio, desparasitante. Está indicado para casos de infección oral y gripe. También fortalece el sistema inmunológico y protege el organismo del ataque de virus y bacterias.

Árbol de té: Antibiótico, antibacteriano, antiviral. Mucolítico: sus vapores pueden ayudar a respirar y combatir los síndromes de gripe caracterizados por la presencia de moco y flema. De hecho, si se inhala, puede realizar una efectiva acción fluidificante y expectorante en el tracto respiratorio. Como todos los aceites balsámicos, actúa sobre la nariz cerrada y las secreciones bronquiales excesivas.

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¿Cómo administrar los aceites esenciales?

En aromaterapia las modalidades de administrar los aceites son distintas. Las principales son:

  • Por contacto: Por ejemplo se aplican pocas gotas de Aceite esencial sobre las plantas de los pies o en las muñecas.
    Su rápida absorción a través de la piel permite que se difunda eficazmente en todo el cuerpo gracias a la circulación sanguínea que llega a todos los órganos.
    Importante: algunos aceites esenciales pueden resultar irritantes y se recomienda mezclarlo con otros aceites portadores.
  • Por vía oral: en una cucharadita de miel poner 1 o 2 gotas de aceite esencial y tomar un vaso de agua después, si es necesario, dependiendo de la esencia el sabor puede ser intenso, picar y quizás poco agradable al gusto.
  • Por difusión: El Aceite esencial se puede inhalar desde el frasco y también emplear en difusores para el ambiente.
    Los difusores liberan los aceites esenciales conjuntamente con vapor de agua.
    Además, se puede utilizar como Spray antiviral.
    En este caso rociar varias veces al día en los ambientes frecuentados por niños y enfermos. Excelente cuando viajas y como prevención. También se aplica en las manos para desinfectar.